Y además de verdad. Que tendrá este pequeño pueblo para que nos mantenga a todos en vilo cada vez que se acerca la hora de volver a él. Buen título Alber, mejor no se podría describir. Los que viven allí porque no se quieren ir, los que lo hacen me gusta pensar que es por cosas ajenas a su voluntad (sobre todo trabajo), y los que se fueron en su día locos por volver, raro el que no tenga un familiar, un amigo o un conocido que tuvo que emigrar en busca de trabajo.
El tema es que hemos visto disfrutar tanto a nuestros padres hablando de su pueblo que muchos lo sentimos como nuestro (yo el primero). Que si mi pueblo tal, que si pueblo cual, la gente que no lo conoce “flipa” y dice: ¿pero que tendrá Valencia De Las Torres que tiene a esta genta “agilipollaos”? Pues no lo se. Tengo una imagen grabada. 30 de Agosto, el coche lleno de maletas, garbanzos, tomates, melones, etc. (como si aquí no hubiera pensaría alguno), todos despidiéndonos y esa angustia de querer salir de allí rápido. Nos montamos en el coche y salimos del pueblo. Dirección Llera, en la primera subida el coche para y se bajan mis padres, yo era un crio y no sabía lo que estaba pasando, se bajan mis padres y dándose un abrazo mirando al pueblo desde lo alto se les caen las lagrimas. “Hasta el año que viene” pensarían y después sin decir palabra se vuelven a montar y el coche sigue su camino en silencio, como si eso no hubiera pasado. “Sólo quedan 11 largos meses (con suerte 8) para volver a repetir la escena”.
Antonio Miralpeix
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